¡Increíble! El secreto galáctico de mi padre y su partido entre las estrellas
Mi padre siempre ha sido un hombre muy normal y tranquilo.
Sin embargo, anoche descubrí que tiene una vida secreta increíble.
Mientras todos dormíamos, él se puso un traje plateado y salió al jardín.
De repente, una luz brillante descendió del cielo y lo rodeó por completo.
No era un secuestro, sino que mi padre saludó a los seres espaciales con la mano.
Él subió a la nave espacial con un balón de baloncesto bajo el brazo.
Decidí seguirlo a escondidas y me colé en la bodega de la nave.
En pocos minutos, aterrizamos en un estadio gigante flotando en el espacio.
Miles de alienígenas gritaban con entusiasmo desde las gradas metálicas.
El cartel luminoso anunciaba el gran partido intergaláctico del siglo.
Mi padre entró en la pista y empezó a calentar con unos saltos asombrosos.
Sus compañeros de equipo eran seres azules con cuatro brazos cada uno.
El equipo rival estaba formado por robots gigantes que lanzaban fuego.
El árbitro, un pequeño robot volador, tocó el silbato para empezar el juego.
Mi padre esquivó a dos defensas con un movimiento de pies espectacular.
Nunca lo había visto correr tan rápido ni saltar a tanta altura.
En el último segundo, él lanzó el balón desde el centro de la pista.
El balón entró limpiamente en la canasta y todo el estadio estalló de alegría.
Después de la victoria, regresamos a casa justo antes del amanecer.
Ahora lo miro desayunando y me pregunto si todo fue un sueño maravilloso.