¿Por qué las mañanas pueden ser tan difíciles?
Son las ocho de la mañana y el despertador suena muy fuerte.
María abre los ojos poco a poco y mira el techo de su habitación.
Ella piensa: 'Ya estoy cansada y el día acaba de empezar'.
Esto le pasa a mucha gente por la mañana.
A veces, las mañanas son muy difíciles, aunque es relativamente temprano.
María se sienta en la cama y bosteza varias veces.
Mira su móvil y ve que tiene muchos mensajes nuevos.
Solo son las ocho, pero ella ya tiene suficiente por hoy.
Se levanta despacio y va a la cocina para hacer café.
El café caliente la ayuda a sentirse un poco mejor.
Ella se sienta en la silla y mira por la ventana.
El cielo está gris y hace un poco de frío.
María decide tomarse su tiempo antes de empezar con sus tareas.
Respirar despacio y tomar un descanso pequeño puede ayudar mucho.
A veces, el mejor remedio para una mañana difícil es la calma.