El misterio de nuestra cola perdida
Muchos animales tienen una cola larga para saltar o correr.
Los perros mueven la cola cuando están muy felices.
Los monos usan sus colas para vivir en los árboles.
Sin embargo, los seres humanos no tenemos una cola visible.
Nuestros antepasados lejanos sí tenían esta parte del cuerpo.
Hace millones de años, el cuerpo de los humanos cambió.
La ciencia dice que perdimos la cola por la evolución.
Caminar sobre dos piernas fue un cambio muy importante.
Ya no necesitábamos una cola para mantener el equilibrio.
Una cola larga sería un problema para caminar derechos.
Un pequeño cambio en nuestro ADN eliminó esta parte.
Todavía tenemos un pequeño hueso al final de la espalda.
Este hueso se llama coxis y es muy pequeño ahora.
El coxis es el último recuerdo de nuestra antigua cola.
Otros grandes simios, como los chimpancés, tampoco tienen cola.
Esto nos ayuda a entender mejor nuestra historia biológica.
La evolución siempre busca las mejores soluciones para sobrevivir.
Ahora sabemos por qué nuestra espalda termina de forma diferente.