El pequeño ayudante digital que trabaja mientras duermes
Hoy en día, muchas empresas ofrecen sus servicios a través de una aplicación.
Por eso, algunas personas se preguntan para qué sirve crear un bot.
La respuesta depende de lo que necesite el usuario.
Una aplicación permite consultar información, hacer compras y gestionar una cuenta.
Sin embargo, para encontrar una opción, a veces hay que tocar varios botones.
Un bot puede responder a una pregunta directamente.
Por ejemplo, alguien puede escribir «¿Dónde está mi pedido?» y recibir una respuesta rápida.
El bot también puede ayudar a reservar una cita o cambiar una contraseña.
Así, el usuario no siempre tiene que buscar la función adecuada en la aplicación.
Otra ventaja es que un bot puede estar disponible a cualquier hora.
Esto resulta útil cuando el servicio de atención al cliente está cerrado.
Además, un mismo bot puede atender muchas consultas al mismo tiempo.
Eso puede reducir la espera en épocas de mucha actividad.
Pero un bot no siempre es la mejor solución.
Si una tarea es complicada, hablar con una persona puede ser más eficaz.
También hay usuarios que prefieren ver todas las opciones en una pantalla.
Por eso, una aplicación y un bot pueden funcionar juntos.
La aplicación ofrece las herramientas, mientras que el bot ayuda a encontrarlas.
Antes de crear uno, conviene saber qué problemas tienen los usuarios.
Un buen bot no sustituye a la aplicación, sino que hace que usarla sea más fácil.